U.S., German, Spanish and Polish troops of the NATO enhanced Forward Presence battle goups with their tanks get ready for the Iron Tomahawk exercise in Adazi, Latvia October 23, 2018. REUTERS/Ints Kalnins

El próximo 29 y 30 de junio Madrid acogerá la XXX Cumbre de la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN). El Gobierno de España formado por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y Unidas Podemos (UP) —que a su vez está formado por Podemos e Izquierda Unida (IU)/Partido Comunista de España (PCE)— serán los anfitriones en la gran fiesta del imperialismo.

Si en 1986 el PSOE pasó del «OTAN de entrada no» a «En interés de España, vota sí a la permanencia en la OTAN», 2022 quedará señalado como el año en el que los grupos políticos institucionales a la izquierda del PSOE dejarían atrás el «OTAN no, bases fuera» y pasarían al, en palabras del Secretario General del PCE, diputado de UP y Secretario de Estado de la Agenda 2030: «Si formamos parte de una organización internacional hay obligaciones, es obvio que mientras formemos parte hay que cumplirlas» [1]. Es de agradecer la sinceridad mostrada por el diputado, pues sus compañeros parlamentarios, tal y como nos tienen acostumbrados, escurren el bulto mediante posicionamiento ambiguos con objeto de mantener en vilo las esperanzas de sus votantes y afiliados, para en el último momento alinearse con la formación de Pedro Sánchez.

Entre algunas de las últimas declaraciones del grupo parlamentario de UP, su portavoz Jaume Asens reconoció a Radio Televisión Española, otra vez desde la ambigüedad, que la puerta a participar en la Cumbre aún estaba abierta, pero de hacerlo sería desde una posición «crítica» [2]. Te desahucian, te reprimen, te espían, y por supuesto, participan en las actividades imperialistas del Estado español, pero desde una posición crítica. Mientras tanto, para nosotros, simples mortales ignorantes que no entendemos la importancia para la clase obrera de la participación de UP en el Gobierno, el precio de los alimentos, de la luz, de la gasolina, etc., siguen subiendo a ritmos desenfrenados y aunque lo haga de una forma muy crítica, el ceño fruncido de los diputados de UP no sirve para que nuestra vida este cada día más avocada a la miseria.

No queremos dar a entender con lo esgrimido anteriormente que si UP no se encontrase en el Gobierno la situación sería diferente. La izquierda institucional al margen del PSOE lleva ejerciendo las mismas políticas socialdemócratas desde la Transición. Desde Santiago Carrillo a Enrique Santiago, pasando por Julio Anguita, la dignidad del PCE ha ido cuesta abajo y sin frenos. Si algún noble posicionamiento se mantenía aún en pie era la oposición a la OTAN, pero tal y como se palpa en los hechos, su decadencia ya roza los niveles más bajos. Nadie olvidará el apoyo indiscriminado que dieron al Gobierno del fascista ucraniano Zelenski [3,4].

Por si sus posiciones abiertamente reaccionarias no fueran suficientes, hace unos días su oportunismo salió a escena y a través de las redes sociales (RRSS) comunicaban la constitución de una plataforma denominada Plataforma Estatal por la Paz OTAN No [5]. A poco más de un mes de la Cumbre, tras su intento fallido de tomar la dirección política del conjunto de asambleas contra la OTAN constituidas en los diferentes territorios del Estado español —actitud que llevó a sucesivas fragmentaciones en OTAN No Madrid— y su evidente consecuencia en forma de irrelevancia, decidieron constituir de la nada un ente encargado de organizar el fin de semana anterior a la Cumbre una «Contracumbre» o «Cumbre por la Paz». Esta, por supuesto, se celebrará en el auditorio Marcelino Camacho de la sede de CCOO —junto a UGT, parte de la misma plataforma— de Madrid. El oportunismo se viste de seda, pero el fango ya les roza el cuello.

Para entender el contexto actual hay que remontarse a los orígenes del movimiento. La XXX Cumbre de la OTAN fue anunciada hace tiempo, por lo que los preparativos para dar una respuesta empezaron hace meses tanto en la capital, como en otras ciudades del Estado español. Muchas fueron las organizaciones que al principio mostraron su interés en participar porque el coste político era bajo, mientras que el rédito que se podía sacar era considerable al tratarse de un movimiento con un potencial de movilización muy grande dada la historia de  lucha contra la OTAN que tiene este país. Sin embargo, todo cambió tras el 24 de febrero y el estallido de la guerra en Ucrania. Desde entonces posicionarse contra la alianza militar se convirtió en una posición incómoda e incluso peligrosa. No se volvió a saber nada de varias organizaciones que al principio mostraron su interés en participar en el movimiento. Algunas de ellas llegaron a mostrar una actitud hostil hacia el movimiento, tratando de desprestigiarlo desde fuera. No faltaron acusaciones de «pro-rusos», muy en la línea con la propaganda oficial vertida desde los medios de comunicaciones afines al régimen. Allá cada cual con su conciencia.

Los meses de marzo y abril se pueden caracterizar como una época en la que la dispersión y las vacilaciones se volvieron especialmente agudas (algunos apuntes sobre este tema pueden encontrarse en el siguiente artículo). Una buena parte de lo que podríamos denominar la izquierda de este país abandonó de facto la lucha contra la OTAN, bien porque «no tocaba» o porque a algunos les parecía prioritario «combatir» al régimen de Putin. Fueran las que fueran sus razones, sin duda alguna, con este tipo de izquierda nuestro gobierno y la OTAN podrían estar muy tranquilos. No obstante, el movimiento anti-OTAN no murió porque había personas que se mantuvieron firmes y siguieron organizando la contracumbre. Como resultado, en todo el Estado surgieron asambleas plurales al margen de actores institucionales. Con ese panorama sobre la mesa, la fuerzas que renegaron del movimiento tras el 24 de febrero están tratando de volver a subirse al carro, pero ya es tarde. Perdieron un tiempo valioso que fue aprovechado por otras organizaciones para blindar sus posiciones hegemónicas dentro del movimiento allá donde les fue posible. Este avance no fue exento de contradicciones, ni faltaron debates acalorados, lo cual no deja de ser una parte necesaria en este tipo de procesos cuando se afrontan desde la honestidad.

Tras esta pequeña radiografía de las posiciones y movimientos de reformismo español en la lucha contra la OTAN, merece la pena detenerse, aunque sea brevemente, en algunas de las consignas puestas sobre la mesa por una parte del movimiento antiimperialista del Estado español: «Por la paz» y «Contra las guerra/as».

¿Qué es la paz? Si buscamos en la Real Academia de la Lengua Española la definición de paz la primera acepción que encontramos es: «situación en la que no existe lucha armada en un país o entre países». El resto de acepciones, a excepción quizás de las referidas al cristianismo, no están lejos de la primera. ¿Es la paz entonces un reclamo digno de un antiimperialista? Nosotros creemos que no. Como antiimperialistas, es obvio que estamos en contra de cualquier agresión que la oligarquía financiera ejerce sobre naciones con objeto incorporar a su ciclo productivo desde materias primas hasta mano de obra, sin embargo, también como antiimperialistas —y por lo tanto como anticapitalistas— estamos completamente a favor de las guerras de liberación que los pueblos ejercen, bien contra el yugo imperialista, o bien contra su propia oligarquía nacional. Frente a quienes alzan la bandera de la paz, la bandera de la conciliación entre clases y por lo tanto la bandera del expolio y la opresión, desde Viento del Pueblo escribimos bajo la bandera roja de los trabajadores.

Sigamos pues con la siguiente consigna. En cuanto a «contra la guerra» podríamos aplicar el análisis anterior pues en esencia sigue la estela de la conciliación de clases. Por lo tanto, ya que en términos políticos nada es casualidad, nos detendremos en «contra las guerras». En esta ocasión, esta consigna ha sido manteada por diferentes colectivos de posiciones ideológicas, al menos en el plano teórico, bien diferentes. La principal, sin lugar a dudas, ha sido la Asamblea Popular Contra la Guerra de Madrid, apoyada por corrientes trotskistas, ecologistas y algunos sindicatos alternativos. Sin embargo, el recorrido de esta consigna va más allá y es que es prima hermana del discurso de la «guerra interimperialista» —referida a la guerra que enfrenta a Ucrania y Rusia— que tantas organizaciones utilizaron de escudo ante la opinión pública (¡no vaya a ser que las tacharan de pro-rusas!). Entre ellas encontramos al PCTE y sus juventudes, así como a las juventudes del PCE y diversos sectores del movimiento comunista del Estado español que convergieron con ese discurso tanto desde posiciones derechistas, como izquierdistas. Toda esta amalgama de organizaciones confluye en la caracterización imperialista de la Federación Rusa que, huyendo de las enseñanzas de Lenin, colocan al mismo nivel al Estado capitalista ruso que al imperialismo organizado de Estados Unidos y la OTAN. Bajo esta premisa alzan la consigna «contra las guerras».

Sin embargo y por suerte, otra parte del movimiento antiimperialista en el Estado español sigue organizándose desde la concepción universal de la lucha de clases. Tal y como pudimos observar hace unos pocos días, las RRSS recibieron un llamamiento a la movilización contra la cumbre de la OTAN en Madrid impulsado por asambleas de seis territorios y donde ya se han adherido diecisiete más [6]. Si bien desde este diario recogemos el testigo del llamamiento y consideramos que marca un prometedora línea ideológica y organizativa, el mismo no queda exento de crítica. Una vez más se repiten algunas consignas anteriormente analizadas y que, tal y como explicábamos, no aportan más que ambigüedad. Las mismas organizaciones promotoras también están organizando una Contracumbre al margen de los partidos políticos del Gobierno con objeto de la constitución de un movimiento estatal contra la OTAN y el imperialismo que se celebrará durante los días 24 y 25 de junio en la Parroquia San Carlos Borromeo de Madrid [7].

En lo referente a nuestra Región, hace varios meses se constituyó la Asamblea OTAN No Región de Murcia. Desde su fundación, la asamblea ha organizado concentraciones en protesta a la acogida de la Cumbre en Madrid y contra la renovación de las bases militares de Rota y Morón tanto en Murcia como en Cartagena, una charla a cargo de Pedro Costa Morata donde se repasó la historia de la OTAN desde su creación hasta la actualidad, otra charla donde se repasó la concepción leninista de imperialismo y la posición del Estado español en el nuevo reparto del mundo y el visionado de un documental explicativo sobre la resistencia de la población del Donbass a la agresión ucraniana.

El próximo 26 de junio la asamblea partirá hacia Madrid para participar en la manifestación contra la Cumbre integrándose en el «Bloque de Coordinación de Plataformas OTAN No, Bases fuera» que se reunirá a las 11:30 en la Cuesta de Moyano. El bloque cuenta con el apoyo mayoritario de las asambleas antiimperialistas de los distintos territorios, así como con una serie de organizaciones políticas firmes defensoras del derecho a la soberanía de los pueblos del mundo.

La construcción de un movimiento sólido contra la OTAN, cimentado a partir de los principios del marxismo-leninismo, avanza bajo la atónita mirada de aquellos que la historia relegará al olvido. No demos ni un paso atrás compañeros.

Bruno Daimiel y Vera Zasúlich.

Bibliografía

[1] Enrique Santiago: Si formamos parte de una organización internacional hay obligaciones. El Común.es: https://elcomun.es/2021/06/14/enrique-santiago-sobre-la-otan-si-formamos-parte-de-una-organizacion-internacional-hay-obligaciones/

[2] Unidas Podemos recula y abre la posibilidad de participar en los actos de la OTAN. Insurgente.org: https://insurgente.org/unidas-podemos-recula-y-abre-la-posibilidad-de-participar-en-los-actos-de-la-otan/

[3] Yolanda Díaz apoya el envío de más armas a Ucrania: «Tienen derecho a legítima defensa». elDiario.es: https://www.eldiario.es/politica/ultima-hora-actualidad-politica_6_8933193_1088915.html

[4] Twitter. @elpce: https://twitter.com/elpce/status/1511344391155290126

[5] CCOO y UGT, junto con otras organizaciones políticas y la Sociedad Civil, participan en la Plataforma Por la Paz, OTAN NO. Comisiones Obreras: https://www.ccoo.es/noticia:627255–CCOO_y_UGT_junto_con_otras_organizaciones_politicas_y_la_Sociedad_Civil_participan_en_la_Plataforma_Por_la_Paz_OTAN_NO&opc_id=8c53f4de8f8f09d2e54f19daf8d8ed95

[6] Llamamiento a la movilización contra la Cumbre de la OTAN en Madrid. Otan No, Bases Fuera, Por la Paz. Frente Antiimperialista Internacionalista:  https://frenteantiimperialista.org/llamamiento-a-la-movilizacion-contra-la-cumbre-de-la-otan-en-madrid-otan-no-bases-fuera-por-la-paz/

[7] Convocatoria: Contracumbre OTAN No, Bases fuera. Madrid, 24 y 25 de junio. Frente Antiimperialista Internacionalista: https://frenteantiimperialista.org/convocatoria-contracumbre-otan-no-bases-fuera-madrid-24-y-25-de-junio/