Durante el mes de diciembre de 2023, se produjo la detención de 26 activistas climáticos de Futuro Vegetal (FV) en distintos puntos del país, 5 en nuestra Región. 

Siguiendo la estela de la represión sufrida por el movimiento ecologista en otros países, el Estado español ha orquestado una operación para desarticular a esta organización. 

Ante esta escalada represiva, desde el diario nos propusimos entrevistar a algunos miembros de FV y Extinction Rebellion (XR) para dar a conocer a nuestros lectores cual es la situación de estos dos colectivos. 

VdP. Buenas tardes, en primer lugar querría preguntaros ¿cómo os está afectando, a vosotros o a vuestros compañeros, esta situación?

XR. Buenas tardes. Cabreada. Muy cabreada. Se trata de una acusación completamente absurda y desproporcionada. Es un intento de criminalizar a los activistas que luchan por un futuro habitable a través de acciones no violentas. Por otro parte, estoy más motivada que nunca para seguir visibilizando la emergencia climática cuyas consecuencias ya estamos viviendo.

En Murcia han detenido a 5 personas, entre las que estoy incluida, con acusaciones muy graves e injustificables como la «pertenencia a una organización criminal». Es frustrante. Hay verdaderos criminales climáticos que son los responsables de la destrucción de la naturaleza: los ecosistemas, la biodiversidad, etc. Sin embargo, se persigue a activistas que se oponen a esta injusticia. Se trata de un precedente horrible para todas las protestas sociales, no solo para las de este movimiento. Estás siendo detenido, represaliado, por defender el derecho a la protesta. Pero a pesar de la represión, las protestas continuarán, porque son necesarias.

FV. Coincido con mi compañera. Más allá del enfado y la furia, las ganas de insistir no han decaído. La lucha es cada vez más necesaria. Es increíble que tal y como están las cosas ahora mismo se estén destinando recursos públicos a la persecución de activistas.

VdP. Desde luego, nosotros hemos vivido situaciones similares y habéis descrito muy bien el sentimiento que originan. La segunda pregunta que quiero realizaros es sobre vuestra organización: ¿qué es Futuro Vegetal y que objetivos tiene?

FV. FV es una organización que viene de XR y se fundó hace un par de años. Si bien XR tiene un objetivo más general, FV se centra en el problema de la ganadería. Demandamos que todas las ayudas que se destinan a la industria cárnica (más de 3.500 millones de euros el año pasado provenientes de la Política Agraria Común de la Unión Europea) se destinen a desarrollar una alternativa sostenible basada en la alimentación vegetal. Para lograr este objetivo utilizamos los medios que nos ofrece la desobediencia civil y la acción directa no violenta.

XR. Hay muchos movimientos que buscan mitigar las peores consecuencias de la crisis climática. En el caso de FV este objetivo se persigue a través de un cambio en el sistema agroalimentario. En la Región de Murcia hay multitud de colectivos que trabajan en esta misma dirección. Tanto FV como XR son un movimiento horizontal y descentralizado en el que cualquier persona o grupo puede actuar siempre que respete los principios y valores de las organizaciones.

VdP. La siguiente pregunta, realmente, es una extensión de la anterior: ¿qué actividad realizáis en el Estado español en general y en la Región de Murcia en particular?

XR. Las acciones son la parte más visible. Es lo que sale en la prensa, lo que llama la atención. Pero también organizamos charlas, eventos, formaciones y otras actividades para concienciar sobre la necesidad de actuar. También trabajamos para construir relaciones con colectivos de otros sectores como las plataformas en defensa del Mar Menor, grupos de «stop» ganadería industrial, etc. Tejer redes con quienes también luchan por un mundo más justo y habitable.

FV. FV es un movimiento muy joven. Como decía mi compañera, hemos organizado charlas por todo el territorio. La acción directa no violenta, como es el caso de las acciones realizadas en los museos por toda Europa, que rápidamente se viralizaron y generaron mucha polémica, fueron simbólicas pero permitieron dar a conocer la organización más allá del movimiento ecologista. Aquí en Murcia, por ejemplo, en el mismo sentido se interrumpió una de las etapas de la vuelta ciclista.

VdP. Creo que ha quedado bastante claro. ¿Por qué creéis que la policía y, por extensión, el Gobierno, os han puesto en el punto de mira?

XR. Creo que significa que lo estamos haciendo bien, sin embargo, es un despropósito que existan informes donde se nos tacha de terroristas. Una amenaza por parte de la Fiscalía para intimidarnos y hacernos entrever hasta donde pueden llegar si se da el caso. Como señalé antes, en lugar de perseguir a industrias multimillonarias responsables del deterioro ecológico, nos persiguen a nosotros. Y esto es así porque tienen negocios con ellos y su deber es silenciar a quienes señalan su responsabilidad.

FV. Se supone que estamos en manos del Gobierno «más progresista de la historia» y en vez de derogar la Ley Mordaza y dar pie a un mayor desarrollo de la libertad de expresión, están teniendo lugar actuaciones que se corresponden más con un gobierno de la extrema derecha.

Por seguir con lo que decía mi compañera, es cierto que las mayores contaminantes son corporaciones multimillonarias. No es por falta de recursos, tienen dinero de sobra para cosas tan sencillas como poner filtros a las emisiones o aislar las balsas de los purines de las granjas de cerdos. Es un desprecio continuado al medio ambiente que se agrava con la implementación de políticas de «greenwashing». Un ejemplo, es la importancia que se está dando ahora a la utilización de autobuses eléctricos. Se trata de una política que hubiese estado bien llevar a cabo en los años 90, pero en 2023, con el agua al cuello, no es más que un gesto, un detalle. Pero claro, los gobiernos cuentan con profesionales del marketing y la comunicación que a menos que tengas un poco de conocimiento en la materia, se convierten en herramientas para confundir y aparentar que están preocupados por la situación.

Otro ejemplo es la última Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre cambio climático (COP), en la cual se ha discutido sobre poner fina los combustibles fósiles y se le ha dado mucha importancia mediática cuando ni si quiera es vinculante. En definitiva, no se están aplicando medidas reales para frenar la crisis climática.

VdP. Desde hace un par de años, se ha agudizado la persecución del movimiento ecologista en Francia y en otros países, ¿creéis que tiene relación con lo que está ocurriendo en España? ¿Creéis que es algo común a la UE?

XR. Es una ola de represión que ha sacudido a muchos países de Europa. Ha habido un aumento de las leyes represivas contra la protesta climática y, por lo tanto, los casos de compañeros detenidos. Por suerte, en algunos lugares están habiendo resoluciones judiciales a favor de los activistas, pero a pesar de ello, la intimidación y el acoso no cesa.

FV. No creo que se trate tanto de una cuestión territorial como de un problema del propio sistema. En el sistema capitalista, los gobiernos, ya sea en España, Francia o Reino Unido, están alineados con los intereses de las grandes empresas, y claro, aquellas personas que protestan y señalan esta situación tienen que ser reprimidas. Es la represión clásica contra las personas disidentes.

XR. Las empresas colaboran con el Estado y los Estados colaboran entre sí. Hay multitud de evidencias que lo corroboran.

FV. El salto cualitativo es la acción directa no violenta y la desobediencia civil. Si pides permiso para una manifestación y sales con unas pancartas un par de horas, bueno, te lo permiten, pero en el momento en el que tu acción no entra en los límites que ellos consideran, vienen los problemas.

XR. También hay ocasiones en las que incluso aquellas protestas «legales» sobre el papel son denegadas. Desde performance hasta concentraciones.

FV. Tienen muchos mecanismos para ejercer su represión. En FV, sin ir más lejos y al igual que otros colectivos últimamente, hemos sufrido una infiltración policial. Se está actuando a todos los niveles.

XR. Es importante dar voz a estas situaciones, que la gente sepa lo que están haciendo.

VdP. Es muy importante concienciar sobre estas prácticas. Y tras este proceso, aunque quizás es un poco pronto, ¿qué lecciones habéis podido extraer para el futuro?

XR. Hace falta reflexionar más, con tranquilidad. Pero una lección que tenemos clara es no permitir que nuestra motivación decrezca. Que no nos tiene que afectar. No van a silenciar a los activistas climáticos porque no tenemos nada que esconder. Somos movimientos que luchan por el bien común.

Otra lección es que debemos buscar el apoyo de otros colectivos y organizaciones. Así ha sido en Murcia, donde muchas personas nos han apoyado.

FV. Que haya operaciones «internacionales» e infiltraciones policiales quiere decir que estamos dando en el blanco y que debemos seguir. Esto solo nos da fuerza para continuar intentando que se tomen medidas urgentes y que la población las exija cada vez con más firmeza.

VdP. Nuestro periódico mantiene una línea editorial abiertamente opuesta al sistema capitalista, por esta razón, nos gustaría saber vuestra opinión acerca de las acciones que promueven los Gobierno integradas en lo conocido como «capitalismo verde», ¿creéis que es posible lograr un avance real en materia ecológica dentro de este sistema?

FV. Yo creo que en muchos sectores estamos viendo como el ecologismo se está convirtiendo en una extensión del propio capitalismo. Multinacionales y empresas diversas están sacando «líneas verdes» de productos para evitar el cuestionamiento del propio sistema. Están vendiendo una imagen falsa de sostenibilidad. El capitalismo nos está llevando a un callejón sin salida. Por otro lado, tampoco estamos siendo capaces de ofrecer una alternativa a este sistema.

XR. Es necesario un cambio de sistema económico. En un planeta con recursos finitos no se puede seguir produciendo y consumiendo de la manera que exige el sistema capitalista. Por suerte hay muchas plataformas que combaten el capitalismo verde y que comparten que el propio sistema.

FV. Cada vez hay personas mas concienciadas con esto, de que no hay salida bajo este sistema. Las políticas que se están implementando ahora mismo no son suficientes. También nos estamos concienciando de que por muchos cambios individuales que hagamos en nuestra vida no vamos a solucionar la crisis climática, pero hace falta ir más allá. 

XR. Hace 5 o 6 años nadie hablaba de la crisis climática más que los grupos ecologistas, al menos en la conversación pública. Hoy «se ha puesto de moda» y en parte se debe a que el capitalismo así lo ha querido y lo ha reconvertido en otro bien de consumo. En el supermercado hoy todo lleva etiquetas verdes, bio, etc., pero no es más que un engaño, un engaño para que la población piense que está haciendo algo para ayudar, pero no es así. El capitalismo se ha aprovechado de la emergencia para vender más. Se necesitan políticas mucho más contundentes, pero claro, no son tan populares.

VdP. Muchas gracias por vuestra colaboración. Creo que todas las respuestas han sido muy interesantes y pueden ayudar a la reflexión colectiva sobre la contradicción existente entre el capitalismo y medio ambiente. Muchísima suerte en los procesos que ahora se vienen encima y podéis contar con nuestro diario cuando lo necesitéis.